Páginas

12.9.11

Snooze

Estoy cansada.
No me siento bien. No sé si me siento mal.
Fuimos a Suarez el fin de semana y me pasé el domingo hecha un ovillo y queriendo llegar a casa para poder llamar al médico.
Llegamos y el médico vino, me dio mal la receta, me dijo que me iba a recuperar en tres días pero me dio reposo por uno, y fue todo muy extraño. Me acordé de los médicos que vinieron a ver a mamá. Que se yo, como que ya no confío en el sistema... Y por buenas razones.
Me pasé el lunes en cama y ya no sé si me siento mal porque estoy agotada de estar horizontal, o si me siento mal porque tengo rinofaringitis, whatever that is.
Y encima tengo que hacerme estudios que no quiero hacerme. Y me siento parte de un ensayo clínico, una bacteria en un petri dish. Y el tercer día tenés que sacarte sangre. Y al quinto pasarte esta pomada y ponerte un bonete marrón. La única cosa de la que siempre me sentí dueña fue mi cuerpo, y ahora siento que ni siquiera eso tengo. Y pienso en la vejez, y que va a pasar cuando esa afirmación sea algo permanente.
La vida es algo tan extraño...
Me acuerdo de mamá.
Veo un video en tu-tubo con gente que ríe y me angustio. En otro link hay un chico que les agradece a extraños por haber pasado un año hermoso, y me hace llorar.
Alguien me sugiere comer panqueques mientras ayuno, porque mañana quiero ver si puedo ir a sacarme sangre para unos estudios.
Un virus en un portaobjetos.
Un pingüino en el zoo.
Por ahí es mejor seguir durmiendo...

24.8.11

Planking

Estuve dos semanas sin poder hacer yôga por razones de fuerza mayor.
Principalmente la fuerza mayor que hice al levantar una escalera de madera, cuando claramente no debería ni levantar las bolsas pesadas del super. Una Looser con caps-lock.
El highlight de la situación es que me jodí la espalda una semana después de haber ido a ver a mi especialista en columna. Tengo una discopatía desde hace unos años, porque me pasé de lista tratando de mover de lugar un disco de arado de unos 30 kg. El por qué tenía un disco de arado en un dos ambientes en pleno Almagro no viene al caso (?). La cuestión es que hacía una semana que mi traumatólogo me había visto “perfecta”, y justo el día anterior me había hecho la resonancia para corroborar que, más allá de sentirme superbién, nada se hubiera roto de más. Vale aclarar que mi cuadro no puede mejorar NUNCA (sisi, so sad...), así que mi mejor pronóstico posible es el viejo y querido “Ssstasiguaaaaal!”. Tal es así, que voy un miércoles a hacerme la resonancia. Después de 20 minutos de “TOC TOC TOC TOC TOC TOC” inmovilizada en un tubo apenas más ancho que mi trasero, sigo con mi día. Y el jueves me hago la Hulk Hogan y me rompo toda.

Long story short, porque ya tenía el turno para llevarle los estudios a mi MD, el tipo me dice que no me preocupe, que es normal. Que cada vez que se me ocurra hacer alguna pelotudés semejante, cuando el dolor me permita volver a respirar, voy a tener que dejar de hacer actividad física por unos 10 días.
Y que si ahí el dolor no para (porque la inflamación NO se va, doctor), me puedo empezar a preocupar.
Y llamarlo.
Y putear a Dior y a María Tristísima.

Estoy pensando seriamente tatuarme mi vértebra problemática en algún lugar visible, un lugar como mi frente. Algo así como un gentle reminder de que no soy Van Damme.

8.8.11

Dream a little dream of me

Es raro sentirse ajeno.
Es extraño, pero también es parte de lo que uno es, what you’ve become.
De repente ya no te gusta la misma ropa. Ya no te emociona la misma música. No podés ver más pelis de un género o dejás un hábito de toda la vida para volcarte a otro que nada que ver, pero que surge como de la nada.
Y así, como quien no quiere la cosa, dejás de estar con el mismo grupo de gente. Dejás de verlos, dejás de confiarles tus secretos. Dejás. A veces hay un hito en su historia compartida que hace de punto de fuga de esa amistad, y se deshace el vínculo. Y las paredes se vuelven cada vez más finas, hasta que son transparentes y dejan de cumplir su función… Y se transforman en sólo recuerdos.
Y uno se acostumbra, y empiezan a crecer “callos” emocionales, una especie de dureza espiritual que evita que nos joda ver que esa gente que uno consideraba sus amigos sigue reuniéndose con gente que uno quiere, cuando uno ya no es parte del elenco principal. Y dejás de ver ciertas series. Y te olvidás de que tenías esos discos.
Y dejás.
Y te genera un sentimiento un poco extraño, como cuando tenés un agujero en la media que nadie ve pero que vos sabés que está.
Y es un poco incómodo.
Pero todo está bien. Tenés otro par.

17.7.11

Lost and found

Estuve medio melanco.
Tan melanco que me fui a comer un locro para recibir la Orsai 3 y me terminé trayendo un gato a casa.
Gata.
Se llama Poe, y tiene todos los colores que había en stock. Es como la versión felina de nuestra perra: Una gata arlequina.
Poe (Elizabeth Poe) se adueñó de la casa y me hace compañía mientras tipeo como una loca para distraerme de mi soledad. Me pasé el día entero sola: Lavé ropa, cociné una tarta de atún que está de pelos, hice sopa e inventario, acerqué a los animales, para que se vayan conociendo...
Los sábados son largos estando sola, y más si una piensa tanto como yo. Me la pasé pensando en lo que iba a hacer, pero terminé haciendo otras cosas, como para tapar. Como para poder seguir angustiada porque no tiré los cables de mi dormitorio o porque nunca terminé de arreglar ni una sola mugre pilchita.
Hace cinco días que me pica y arde la garganta. ¿Será alergia a la gata? Me parece una boludez solo pensarlo, pero ya no sé qué cuernos tengo, y voy a tener que ir al médico si no se define la historieta de una vez. Igual sería raro, mis alergias no suelen ser como esto...
Aparte de todo, sigo practicando yôga. Tengo tarea, cosas que estudiar, cuestionarios que completar... Yo pensaba que no era tan en serio todo este asunto, pero por ahí si. Fede dice que es todo parte de una gran cortina de humo que me estoy fabricando para no hacer lo que si quiero hacer... cosa que todavía no identificamos.
¿Qué quiero hacer?
¿Quién soy?

Lindo momento para tener una crisis de identidad. Justo cuando tu media naranja y tu BFF acaban de encontrarse a ellos mismos.
Voy a revolver la caja de objetos perdidos, a ver si si mi vocación terminó ahí adentro.

8.7.11

Oia, yo tenía un blog.

No quiero prender la PC. Y me organizo para hacer cosas. Y no me cuelgo tanto con el Mundo Real™.
Con orden como sano, descanso mejor, duermo más... Salvo cuando Marido se va, que me cuesta apoliyar, porque la casa es grande y sola.
Tengo un ukelele y estoy armando repertorio. Tiembla Amanda Palmer... Y el luthier dice que JuanCa es un lindo instrumento, y lo hace sonar mejor... Y propone tuneos para que siga rockeando, mientras me muestra una viola toda asimétrica que suena a triunfo y no tiene nada que envidiarle a un Picasso.
Salen algunas monocopias, algunas xilos, y tengo que sentar el ort en la silla  y ponerme a dibujar. Pero en vez de bocetar, acomodo mi casa. Ordeno. Me apropio. Lleno los muebles nuevos de la cocina con cosas que embalé pensando en mamá, hace ya mas de un año.
Más de un año. Platos en cajas for over a year.
Estoy algo melanco también, por si no se notó... Pero la vamos remando.
Más que nada porque seguimos buscando opciones.
El flavor of the week es el yôga.
As usual, no sabemos what's next.

28.6.11

Fe de erratas

Sentimiento: Descontrol, desparramo, aquelarre. Circunstancia en la que se producen desmanes. Desastre.

Diccionario de la Real Academia de IndigoBlast

27.6.11

Imperfecta

Parcial.
Media.
Siento que todo es una mentira.
Es hacer las cosas a medias, un poco por cobarde, otro poco por histeria.
Es comer hasta no poder respirar, porque querés tapar todos tus vacíos y tus faltas con helado.
No sé cómo frenar el espiral en el que caigo a veces.
¿Cómo es?
¿Por qué me termino levantando?
¿Por qué me dejo caer en primer lugar?
Es como cantar un centro. Sostener toda la frase. Que no se caiga el final.
Y me cuesta. Y me canso. Y me pregunto para qué.
Si el final es el mismo para todos.
Siempre.

24.6.11

Are you talking to me?

Hace menos de un mes, mi nutricionista me dijo que yo le parecía "etérea".
Ayer a la mañana, una chica del laburo me dijo que soy Phoebe.
Después de toda una vida de estar más cerca del OCD de Mónica, esto es un triunfo de la ciencia... O más bien del psicoanálisis.

Tócala de nuevo, Sam.
*smelly cat, smelly cat... What are they feeding you?*

17.6.11